miércoles, 8 de abril de 2009

Dulcemente vil




Me visita nuevamente el terror de la soledad

La luna se encuentra sensual

El café frio, amargo y hay un fantasma fijo que ronronea como una gatita


Soy cada vez mas extraña para mi entorno

Soy cada vez una estatua muda


La ciudad da alaridos

La niña que brinca en mi interior hace berrinches



Soy cada vez mas fuerte

Soy cada vez mas vulnerable



Donde los sollozos no andan con rodeos y van rápidamente al grano

Donde una carcajada contagia para romper los limites de las emociones



Llevo la soledad adherida a mis huesos

Tocándome con ásperas manos

Besando con labios sellados

Se estimula con indiferencia, bebiendo de mi sangre.


En cada mordisco vas respirando mi oxigeno y el de los otros...


De: Lia Varney