miércoles, 29 de abril de 2009

Responde.


No crees que mi odio sea analizable?

Tratan de citarme
Tratan de controlarme


Dime cuales son los caminos donde mis pies descalzos descansan.
Donde caigo de bruces frente alas palabras, que en definitiva mi rabia cede.

Así soy yo
La rabia regresa con el aburrimiento,
Seria mi aburrimiento mi histeria?, la nada el detalle sin fuerza

Asi soy yo
Busco conversar con personas mudas, al menos ellos saben guardar mis secretos.

En cada noche tomo un tren con destino hacia Venus o hacia la Luna.
Donde están los penitentes coronados de espinas, cometí un bello crimen me adueñe de este cuerpo, y ellos pagan mi delito.

Exclamo frente al espejo, estoy en ella, vivo en ella, soy Lia Varney.

Esta es mi lógica interna.
Suicidarme se ha convertido en mi divertimiento, en mi vocación.

Le doy vida a nombres, ciudades, para darle ritmo al poema.

Duermo y callo allí donde cede mi rabia.

Con botas, falda y un abrigo solía ir a un café citadino. En el varios poetas, se interesan por el suicidio, como una elección personal de la muerte
Y los bares paradójicamente insomnes insuflados de vida

Nadie es capaz de decidirse

Dime no crees que mi odio sea analizable, como para despreciar, las calles están enfermas tienen inmundicia que caminan con dos piernas, con labios y voces, con ojos y miradas, los desprecio por que corrompen lo natural, el entorno

Después de indagar en antropología me decido por la misantropía.

Por favor culpen al contexto por romper los límites

Así es mi rabia me sigue, me hace ir del vértice bien a el mal

Odio
Manipulo
Me auto digo
Enferma poetisa, poetisa enferma.

No tengo criterio de la realidad
Deseo más allá de lo deseado
No tolero las frustraciones

Me enamore de la soledad

Odio que me ignoren
Busque vivir tras la ausencia y cuando me suicido,
Olvido que no hay nada mas olvidado que un muerto.
Acto inasible.

Un canto de cíclopes encarnecidos.

Solo nos damos cuenta de las hojas cuando caen?

Mi Corazón arde tras un frágil latido de un torrente de lagrimas.


Por: Lia Varney